- ANTICIPOS DEL LIBRO: FRACASÉ EN MARATON -
Capitulos sueltos, Escrito por Ernesto Toubes
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C ...oncluida la lectura de este volumen usted estará en condiciones de fracasar exitosamente en maratón. Yo lo he logrado, lo invito a acompañarme".

Introducción

A lo largo de los años he participado en innumerables competencias atléticas. Muchas veces he visto a mis rivales cometer imperdonables errores en aspectos tácticos, estratégicos, logísticos, físicos, químicos, anímicos y etcetéricos: desde un cordón atado descuidadamente hasta una estrategia excesivamente conservadora, han privado a millones de atletas de obtener sus mejores registros.
Los anaqueles de las librerías están repletos de libros que nos prometen guiarnos por la iluminada autopista del éxito. Con temeraria liviandad, numerosos autores prometen capacitarnos sobre artes tan diversas como asar un pollo, restaurar una vitrina o correr un maratón.
Luego de una exhaustiva lectura, el ave termina incinerada, la vitrina en un vaciadero de residuos y nuestro entusiasmo por el atletismo en diez sesiones de kinesiología. ¿Qué ha fallado?
Todos estos autores nos preparan para que nos vaya bien. Con la información que se nos provee, se nos evita tropezar en los errores del principiante para desbarrancarnos en los errores del experto.
Yo le propongo una recorrida menos accidentada por los tortuosos senderos del fracaso.
Concluida la lectura de este volumen usted estará en condiciones de fracasar exitosamente en maratón. Yo lo he logrado, lo invito a acompañarme.

Ernesto Toubes, Contador Publico, un tenaz ex maratonista, que como matriculado para CABA participo en los Juegos Olimpicos de Profesionales en Salta, Mendoza y Tucuman.
Tiene mas de 40 maratones corridas y 2 ultramaratones de 100 km. Por una de ellas, en 2005, fue reconocido por el Consejo.
Combinaba las carreras atleticas
de fondo con una prosa exquisita expuesta en cronicas memorables. Represento a la Asoc. Atletica Delfo Cabrera, La Tribu Atletismo y la Agrupacion FcMax.
Estando en La Tribu forma el equipo insigne que gano la Posta Internacional de Maraton "XI Cruce de Los Andes" en 2002, junto a los tambien matriculados, Hector Palermo y Jose Luis Losada.
Antes de abandonar el atletismo, simula un libro, del que deja los apuntes que estan expuestos aqui,
... ¡ para no perderselos !.

Capítulo III - Acerca del entrenamiento

Uno de los errores más frecuentes que comete aquel atleta que desea participar de un maratón es el de encarar un riguroso entrenamiento. Dedíquese a descansar, ya tendrá oportunidad de cansarse durante la carrera.
Si quiere sentir la sensación de la competencia, alquile "Carrozas de Fuego" en su videoclub. Si no dispone de reproductor de DVD, la versión en VHS le brindará similares satisfacciones. Sus músculos no sufrirán y su ropa deportiva lucirá como nueva el día de la carrera.

Otro error muy frecuente entre atletas inexpertos consiste en presentarse a la carrera con un entrenamiento insuficiente o, directamente, nulo.
Algunos principiantes, acicateados por un exitosísimo libro de un famosísimo gurú del atletismo, se presentan en la línea de largada con una impecable vestimenta, "Carrozas de Fuego" memorizada, y un estado físico deplorable.

Olvídese de "Carrozas de Fuego". Eso no alcanza para completar un maratón.

Encare un riguroso entrenamiento.

Personalmente, recomiendo entrenar un mínimo de cuatro y un máximo de siete días a la semana. Algunos viejos textos que propugnan entrenar más de siete días a la semana han caído en desuso. Luego de la globalización del calendario gregoriano, se ha visto muy dificultada la puesta en práctica de estas exigentes rutinas.
No haga caso a los holgazanes, usted debe entrenar. Pacientemente sus músculos se adaptarán al esfuerzo y el día de la carrera estará en óptimas condiciones para enfrentar los más horrendos desafíos.
También debo ponerlo en guardia contra algunos libros que recomiendan un severo entrenamiento. Lo único que logrará es llegar cansado y desganado al día del maratón.
Si sigue esos populares planes, aniquilará sus deseos de correr antes de que llegue el gran día.
Si usted entrena para su noche de bodas, esa será una noche más. Preséntese virgen a la línea de largada y desvele el misterioso secreto del maratón metro a metro.
Si le va mal, no se preocupe. Siempre duele la primera vez.

Capítulo VII La Tecnologia y el Maraton

"...Si usted es un principiante crédulo quizás piense que el problema de la distancia de las carreras se resuelve fácilmente consultando el formulario de inscripción en el cual suele figurar la distancia".

La impresionante evolución tecnológica acaecida durante los últimos siglos ha puesto al servicio del maratonista una serie de instrumentos tecnológicos inimaginables hace apenas unos milenios.
Aquellos antepasados del hombre que correteaban antílopes por las planicies del Serengueti habrían quedado boquiabiertos observando a sus descendientes brillando en el maratón de Berlín.
Hoy día se dispone de un verdadero arsenal de instrumentos que permiten enfocar al entrenamiento y a la competición con precisión científica. Entre los más útiles podemos mencionar el calendario o almanaque, el reloj, el sextante y el astrolabio.
Si lo que deseamos es medir el tiempo, disponemos en primer lugar del almanaque. Éste nos permite determinar el día en que comienza la competencia y el día de finalización de la misma.
Quienes requieran mayor precisión pueden acudir al uso del reloj. La variedad de modelos es prácticamente infinita. Prefiera a los relojes "pulsera" antes que a los de pared. Descarte los relojes de péndulo y los relojes cucú (con respecto a este último, véase la referencia en el capítulo XI, El maratón en la Historia).
Los modelos más precisos son aquellos que disponen de tres agujas. Habitualmente las agujas se distribuyen de la siguiente forma: la más corta para las horas (puede reconocerla pues suele ser la de más lento desplazamiento) otra para los minutos y la última para los segundos (es la que se desplaza más deprisa). Amplíe esta información acudiendo al manual del usuario.
Pero el maratón no es sólo tiempo, también es distancia. Usted puede tener la curiosidad de saber qué distancia ha recorrido en un entrenamiento o en una carrera. Si usted es un principiante crédulo quizás piense que el problema de la distancia de las carreras se resuelve fácilmente consultando el formulario de inscripción en el cual suele figurar la distancia. Los expertos sabemos que a causa de organizadores indolentes o de despreocupados banderilleros muchas veces se recorre una distancia distinta a la programada. Por ello no descarte el tener que encarar su propia medición durante o después de la carrera.
Antiguamente los corredores más meticulosos participaban de las carreras munidos de una cinta métrica con la que iban midiendo el trazado a medida que lo recorrían. Estos atletas se retiraban generalmente aquejados de problemas lumbares debido al extraordinario esfuerzo de agacharse y levantarse cada dos, tres o veinticinco metros, dependiendo del largo de la cinta.
Debido a esta contraindicación y gracias al constante progreso de la humanidad, hoy día se dispone de sofisticados aparatos que reemplazan con ventaja al uso de la cinta métrica.
Ellos son el astrolabio y su más reciente evolución, el sextante. Para llevar a cabo la medición de la distancia, el sextante dispone de un espejo móvil, con una aguja que señala en la escala el ángulo medido, un espejo fijo y un pequeño tubo hueco, a veces con lentes a modo de catalejo.
Debe colocarse el sextante perpendicularmente en las dos manos y orientarse hacia la línea del horizonte para que se encuentre en una posición perfectamente plana. Esto se consigue mirando a través del tubo y levantando o bajando el sextante hasta que se ve el horizonte reflejado en el espejo fijo, coincidiendo con la línea del horizonte que se ve directamente. Para obtener un correcto enfoque le conviene detener su marcha para realizar la medición ya que es muy dificil enfocar el horizonte mientras está trotando. A continuación se gira el espejo móvil hasta que se capta la imagen del cuerpo celeste que sirve de punto de medición. Ahora se puede ver el ángulo en la escala. Si se usa el sol como punto de medición, deben incorporarse al espejo unos filtros de cristal ahumado para no quedar deslumbrado o disponer de un lazarillo para poder finalizar la prueba.
Conviene que lleve consigo un anotador para registrar su posición en distintos puntos de la carrera. Luego, con sencillos cálculos trigonométricos, podrá determinar la distancia recorrida con un ínfimo margen de error inferior al diez por ciento, dependiendo de la cantidad de decimales que arrastre en cada uno de sus cálculos.
Usted puede adivinar la velocidad de desplazamiento mediante complejos cálculos que involucran al tiempo y
a la distancia. De la fórmula de la circunferencia despejamos la constante pi y obtenemos el logaritmo neperiano de
dicha constante sumado al producto entre la presión atmosférica en la línea de largada medida en hectopascales y la presión en milibares registrada en la línea de llegada. El número obtenido suscita gran interés aunque desgraciadamente no se ha llegado a determinar aún su utilidad.
Veamos un sencillo ejemplo:
Si hemos recorrido diez kilómetros en sesenta minutos, dividimos los minutos por los kilómetros y obtenemos la velocidad desarrollada expresada en minutos por kilómetro.
Para el ejemplo en cuestión 60/10=6, donde el palito inclinado significa dividido y el resultado significa que recorrimos la distancia a razón de seis minutos por cada kilómetro, lo que, en la jerga de los atletas se expresa como "anduve a seis el mil".
Ahora, si eso es rápido o lento, no se lo sabría decir.

Capítulo XI: El maratón en la historia

Cuando estamos corriendo un maratón y nos enfrentamos a la famosa pared del kilómetro treinta nos surgen múltiples interrogantes.
¿Por qué cuarenta y dos kilómetros?, ¿Se dice el maratón o la maratón?, ¿No será más entretenido el ajedrez?
Según el diccionario maratón pertenece al género masculino, es decir que es correcto escribir el maratón.
El ajedrez ofrece innumerables ventajas con respecto al maratón. Estamos a salvo de lesiones, deshidratación por excesiva transpiración, insolaciones, ampollas, calambres, etcétera.
En cuanto a la distancia, todo parece haberse originado en la batalla de Maratón en el año 490 a.C., en la cual los atenienses bajo el mando de Milcíades derrotaron a los persas.
Recurrimos a Heródoto (Los Nueve Libros de la Historia, Libro sexto, Capítulos CV y CVI), quien nos dice que los atenienses enviaron a Fidippides (sic), quien era hemeródromo o cartero de profesión, hasta Esparta en busca de auxilio. Arribó a los dos días, obteniendo por respuesta que era feriado y que iban a ir en cuanto pudieran.
De más está decir que tuvo que volverse a Atenas caminando con la respuesta.
Pero esta historia ha dado origen al Spartathlon que consiste en recorrer nada menos que doscientos cuarenta y seis kilómetros de un solo viaje y no al modesto maratón de cuarenta y dos y fracción.
Según Isaac Asimov (Cronología del Mundo) Fidípides (sic) corrió desde Maratón a Atenas, con la noticia de la victoria, dónde murió una vez transmitido el mensaje. Aquí sí la distancia se aproximaría a los cuarenta kilómetros. En este caso, la falta de un oportuno chequeo médico habría precipitado la desgracia.
Nada nuevo hemos agregado con lo escrito hasta aquí, este tema está lo suficientemente trillado para ser desconocido por alguien.
Sin embargo, esta historia nos sigue conmoviendo a través de los detalles que van viendo la luz gracias al incansable trabajo de algunos investigadores.
Recientemente ha sido hallado, en una excavación realizada en el monte Parthenio, el video del encuentro entre Filípides y el dios Pan. Este encuentro ha sucedido durante el regreso de Filípides a Atenas luego de su agotador viaje a Esparta.
En el video, en blanco y negro ya que no se contaba en aquellos tiempos con la tecnología del color, puede verse al dios Pan alentando a Filípides con los melodiosos acordes de su flauta.
Retrocediendo en el tiempo, nos trasladamos hasta una calurosa mañana del julio del 1250 a.C. en Tebas, para encontrarnos con el primer ganador registrado de una competencia atlética.
Sobre la distancia de cuatro iteru, tres khet y un remen, el nubio Andaí Bekele Sucede se impuso en la primera edición del maratón “Mascando Arena” de Tebas.
Desgraciadamente no ha quedado el registro del tiempo empleado ya que una inoportuna nube tapó el sol en el momento en el que el atleta arribaba a la meta.
El cuatro de mayo de 1705 se disputó en Ginebra una carrera sobre la distancia de cinco mil metros. Esta carrera fue ganada por el famoso atleta alemán originario de Breisach, Karl Heinz “el tuerto” Hamman. En un electrizante final, se disponía a superar al suizo Hans Gluck, cuando el cucú de pulsera de este último se accionó, haciendo impacto el pequeño pajarillo de madera en el ojo derecho del alemán. El teutón, conocido hasta ese momento simplemente como Karl, finalizó en el segundo lugar en la pista. Acto seguido presentó un reclamo para que le fuera asignado el triunfo y le fuera restituido el ojo perdido. Las autoridades descalificaron al suizo por la maniobra antideportiva. El ojo nunca pudo ser hallado, se presume que alguien del público se lo llevó como souvenir.

Capítulo XX Maraton y Ciencia

..."cada planeta influye de distinta manera en el rendimiento del corredor y su carta astral es un elemento valiosísimo en manos de un entrenador serio".

Entre las diversas ciencias que se ocupan de auxiliar al maratonista, un lugar destacado corresponde a la Astrología.
Probada ha sido la influencia de los astros en nuestras vidas. Semanas enteras de esforzado entrenamiento pueden ser arrojadas por la borda si en el instante en que se produce la largada del maratón, Marte penetra en Géminis o a Venus se le ocurre salir de Sagitario.
Yo era escéptico con respecto a esta influencia, hasta que recibí el impacto de un aerolito en plena disputa del maratón de Asunción, en el año 2001.
El impacto del objeto sideral me produjo una conmoción cerebral de la que aún no me he recuperado plenamente.
El afamado profesor italiano Nicola Rascalaviola ha elaborado un detallado horóscopo para cada uno de los participantes del maratón de Milan del año 2003.
Trascribimos algunos párrafos del interesante trabajo:
GÉMINIS
No se arriesgue, cuatro cuarenta es un ritmo alocado para usted.
Una duda lo asaltará en el kilómetro treinta.
Esa persona que lo alienta a continuar no es sincera.
Guarda con el negro.
Átese bien los cordones.
El estómago le jugará una mala pasada.
Recibirá una sorpresa en la línea de llegada.
Es que cada planeta influye de distinta manera en el rendimiento del corredor y su carta astral es un elemento valiosísimo en manos de un entrenador serio.
Téngalo en cuenta a la hora de quejarse de que las cosas no le salen.
La química también acudió en ayuda del maratonista con el objeto de entregarle energía adicional para el logro de sus objetivos.
Pócimas, ungüentos y brebajes son elaborados cuidadosamente en laboratorios de todo el mundo.
El control antidopaje intenta poner freno al imaginativo vuelo de la química, pero no siempre lo consigue.
El siguiente caso es aleccionador.
En el maratón de Vladivostok del año 1967, en el análisis de la orina de un atleta local cuya identidad se ha mantenido bajo reserva, se hallaron restos de líquido de frenos Castrol ISO 4925, SAE J1703, FMVSS 116 DOT 4.
El maratonista fue absuelto en el juicio que se le iniciara, ya que argumentó que el líquido de frenos, como su nombre lo indica, no mejora el rendimiento del atleta.
Sin embargo, las autoridades de la Unión Soviética lo hallaron culpable de consumir una sustancia producida por una potencia extranjera y fue condenado a sufrir quince minutos de recargo en el tiempo empleado en la carrera.
Excede al alcance de este libro, o más exactamente de los conocimientos del autor, el análisis pormenorizado de la influencia de otras ciencias.

Capítulo XL. Lesiones del Maratonista

..."Mi propia historia clínica parece más la de un soldado que es retirado gravemente herido del campo de batalla que la de un atleta".

En mi dilatada trayectoria he sido partícipe de numerosas conversaciones en las cuales se ha tratado el tema de las lesiones. El Tratado de Anatomía Humana de Testud y Latarjet es insuficiente para describir el cúmulo de regiones que pueden llegar a verse afectadas por diversas causas en el delicado cuerpo del maratonista. Músculos, cartílagos, órganos, huesos, fluidos y otros distritos sufren la exigencia del entrenamiento y la competencia.
Mi propia historia clínica parece más la de un soldado que es retirado gravemente herido del campo de batalla que la de un atleta.
Una breve enumeración de mis dolencias quizás le disuada de encarar este deporte insalubre:
Pérdida de un molar íntegro intentando abrir una bolsita de agua en el maratón de Rosario en el año 2005.
Quemadura de segundo grado en el paladar al ingerir un caldo en un puesto de reabastecimiento de Il Passatore 2005.
Esguince metacarpo-falangiano de pulgar derecho sufrido al apretar un botón del cronómetro en la llegada del maratón de Porto Alegre en el año 2004.
Fractura de la autoestima durante el maratón de Lobos en el año 2003.
Crisis nerviosa en la llegada del Campeonato Iberoamericano de Medio Maratón en el año 2003.
Conmoción cerebral por el impacto de un aerolito en el maratón de Asunción en el año 2001.
La lista continúa pero creo que estos son suficientes ejemplos para remarcar la variedad de sufrimientos que acechan al atleta.
En caso de no sufrir una lesión, fínjala. Es importante que los demás tomen conciencia de lo que usted sufre practicando este deporte. Siempre es conmovedor ver al que llega exhausto a la meta. Si usted llega sonriendo será considerado un individuo lleno de vanidad infundada y ridícula.
Hágame caso, lesionesé y verá los resultados.

Capítulo XL (bis): Filosofia y Maraton

Una paradoja del atletismo: "Si fracasa en su intento de fracasar es porque ha obtenido un éxito. Y si tiene éxito en su intento de fracasar, pues no ha fracasado ya que ha logrado su objetivo".

En un jugoso reportaje concedido a la edición china de la revista Runner’s World, Confucio explicaba de qué manera debe enfrentarse la exigencia que impone una competencia.
Transcribimos algunos párrafos:
P: ¿Cómo debe asimilar el fracaso un maratonista?
C: Quien busca el fracaso con ahínco seguramente se encontrará con el éxito, ya que quien tiene éxito en fracasar no ha fracasado ya que obtuvo un éxito.
P: ¿Entonces podemos afirmar que no existe el fracaso?
C: No. El fracaso existe, pero sólo es obtenido por quienes buscan el éxito, ya que la búsqueda del fracaso niega toda posibilidad de fracaso por lo que le acabo de explicar. Si fracasa en su intento de fracasar es porque ha obtenido un éxito y si tiene éxito en su intento de fracasar, pues no ha fracasado ya que ha logrado su objetivo.
P: Ya veo.
C: La ética del corredor de fondo, ya que maratonista es un neologismo, y yo me abstengo de usar neologismos, lo obliga a tratar de emplear el menor tiempo posible en cubrir la distancia asignada o a recorrer la mayor distancia a su alcance en el tiempo que le ha sido asignado. Cualquier pelandrún (N del T: pelandrún es un término del chino antiguo sin traducción al español, puede asimilarse a holgazán) puede demorarse hasta el infinito en completar una carrera, sólo unos pocos elegidos dominan el arte de ir despacio tratando de ir ligero. Éstos serán quienes fracasen, aquéllos serán siempre meros impostores.
En cuanto a los pensadores de la Grecia clásica, encontramos una gran variedad de opiniones.
Sócrates se expedía con respecto a quiénes elegir para salir a entrenar: “Anda despacio cuando escojas a tus amigos; pero cuando los tengas, mantente firme y constante”. Asimismo, intentó avanzar en el análisis de diversas bebidas energizantes, perdiendo la vida al ingerir un compuesto a base de cicuta.
Zenón de Citio, fundador de la escuela estoica, propuso resignarse de antemano y no buscar marcas. También se opuso a rehidratarse durante la carrera.
Epicuro de Samos oponía al pretendido placer de participar, y aún de vencer, el molesto dolor muscular y articular posterior a la carrera, con lo cual recomendaba el reposo antes, durante y después de la misma.
En tiempos modernos, los siguientes pensadores nos han dejado sus aportes.
Emmanuel Kant, resume cientos de años de filosofía conciliando principios básicos como los de causa y efecto, tiempo y espacio. A él debemos la máxima que reza que para mejorar las marcas hay que entrenar más duro.
Friedrich Nietzsche opinaba sobre las carreras de orientación: “Quien ha alcanzado la libertad de la razón, aunque sólo sea en cierta medida, no puede menos que sentirse en la tierra como un caminante, pero un caminante que no se dirige hacia un punto de destino pues no lo hay”.
Escribe Arthur Schopenhauer: “El hombre no es nunca feliz, pero se pasa toda la vida corriendo en pos de algo que cree ha de hacerle feliz. Rara vez alcanza su objetivo, y cuando lo logra solamente consigue verse desilusionado”. Y agrega: “Si no se queja de la medalla, se queja de la remera”.
Es bueno asimilar y aún memorizar cada uno de estos conceptos, aunque no logre comprenderlos. Siempre es impactante poder mechar una frase de estos grandes pensadores en una conversación.

Epilogo

Si usted ha leído detenidamente los ciento treinta y cuatro capítulos que componen esta obra, ya está preparado para correr detenidamente un maratón.
Hemos revisado hasta el más mínimo detalle, cada uno de los aspectos que pueden afectar su rendimiento deportivo para asegurarnos de que todos estos aspectos lo afecten simultáneamente.
Mi experiencia es su garantía.
Mantenga en alto su autoestima ya que perderá la estima de los demás.
Repase mentalmente cada uno de los conceptos vertidos en esta obra, transfórmese en un auténtico vertedero de mis conocimientos.
No haga caso de los vendedores de ilusiones, usted ya ha comprado toda mi desilusión.
He dejado para el final esta arenga que, palabras más palabras menos, me dirigiera uno de mis mentores con motivo de mi participación en mi primer maratón:
“Ernestito (él me decía Ernestito, hecho que me reventaba ya que en el diminutivo hay implícito un juicio de valor), estás preparado para afrontar esta pavorosa distancia. Solo dudo de tu consistencia mental. Grabate a fuego estas palabras en tu mente. No dejes de avanzar, cada paso que das es un paso que te acerca hacia la meta, cada metro que avances, cada centímetro e incluso cada milímetro de pavimento que dejes atrás, te acercarán a TU meta (en el tu levantó la voz como si hubiera querido lanzarme un esputo). El sufrimiento es una cuestión mental, sobreponte al dolor, el cuerpo humano es una máquina maravillosa que se adapta hasta límites insospechados. Corre todo lo que puedas, cuando no puedas correr más, trota, si no puedes trotar, camina, gatea, repta, arrástrate. Eso sí, cuida la salud.

Bibliografia

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LUX CLAUDE, El Caballo, Trucos y Consejos para su elección y compra, Editorial Hispano Europea, 1993.
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