- TODOS LOS OROS DEL FONDO -
6º Olimpiada Nacional. Villa Carlos Paz - 1997
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N osotros no somos como los Orozco, yo los conozco
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Viene a cuento esta poética monovocalista del sin igual León Greco pues da pie para referirme a la tremenda performance que acaparó medallas acuñadas en el mas brillante oro olimpico, bruñido con el sudor de cinco atletas que en la cosecha ideal se alzan con las cinco categorías de la carrera de 5.000 metros en la 6º Olimpiada Nacional en Carlos Paz, provincia de Córdoba.

El plato principal estaba servido, pero es menester informar que fue acompañado por varias preseas de plata y bronce obtenidas por otros corredores del equipo de atletismo del Consejo.

Lejos de permanecer indiferentes y luego de ganar casi todas las categorías de los 1.500 metros llanos en la pista de la ciudad turística cordobesa, una de las mejores legiones de galgos olimpicos porteños se preparaba para la última competencia en un circuito de ida y vuelta sobre las calles de tierra y ripio a orillas del lago San Roque.

La delegacion capitalina estaba alojada, casi en tu totalidad, en el hotel Portal del Lago, mediando entre este y el lago mismo se encontraba la pista de atletismo municipal. Bastaba con salir del hotel, cruzar la calle y ya estaban en el lugar de competencia.

Ese 28 de setiembre de 1997 amaneció radiante, los atletas se fueron levantando muy temprano luego de una cuidadosa noche de reposo y tras el ayuno de unos o de un toque frugal de te y galletas de otros se dirigieron hacia la largada de la carrera de 5000 metros.

Fueron de los primeros en inscribirse y con algún tiempo de demora iban llegando los representantes de las otras provincias.
Capital presenta atletas en las cinco categorías en que se compite y allí estaban, erguidos detrás de la linea de inicio, escuchando a medias las recomendaciones técnicas del juez de largada. La atención estaba puesta en el ritmo de salida, en los latidos crecientes del corazón y en el repaso mental de la estrategia de carrera, algunos la vista al frente como buscando ya estar un paso adelante y otros con la mirada al piso, tensamente expectantes.

El disparo suelta las riendas de Oscar Giroto que sale a comandar la carrera, lo sigue el corredor correntino Juan Sandoval e inmediatamente en pelotón compacto Jose Luis Losada, Juan Carlos Campanelli, Carlos Stamati, Eduardo Perez Weigel, Rubén Cusano, Nicolas Leiva, Hector Palermo y mas atrás Marta Venturini, vanguardia femenina mezclada entre los varones Miguel Angel Lopez, Alejandro Calzón y Carlos Zambaglione. Cierran la pléyade capitalina Karina Januszewki y Cintia Saidman.

La carrera transitaba calles internas,la mayoria de tierra y muy cerquita del lago. El circuito era bastante recto, pero media docena de giros de esquina corregia la senda solo para asegurar el sentido único de la carrera tras cortes o desviaciones de un damero imperfecto.


Llegados a la mitad de competencia Oscar Giroto continúa al frente.
Se gira en “U” y se regresa al punto de partida. Juan Carlos Campanelli se desprende del pelotón unos metros, tanto es el énfasis que le pone a su ritmo que presta poca atención a las señales del camino y toma por una calle incorrecta. A unos 50 metros Jose Luis Losada le grita advirtiéndole de la maniobra errada y apurándolo para que retome el circuito. En eso se escucha la voz cercana de Eduardo Perez Weigel adversario de Campanelli en su categoría que grita:
– dejalo, dejalo, poniéndole humor a la contienda.

El resto fue nada mas que el transcurrir del tiempo necesario hasta el final de la carrera confirmando lo que estaba dispuesto ya en los primeros metros.

Categoría Libre: ORO Oscar Giroto, BRONCE Héctor Palermo
Categoría Junior: ORO Jose Luis Losada, PLATA Nicolas Leiva
Categoría Senior: ORO Rubén Cusano.
Categoría Maxi: ORO Juan Carlos Campanelli, PLATA Carlos Stamati, BRONCE Eduardo Perez Weigel.
Damas Categoría Unica: ORO Marta Venturini.

Después de esa copiosa lluvia dorada, el equipo completo volvió al hotel. Ingresaron por los jardines y pasando por las piscinas recibían el saludo de otros deportistas. En la puerta del salor comedor se encuentran al paso con Edgardo Bellani, coordinador de la delegación, Juan Carlos Campanelli le hace un gesto de saludo y le dice:
- tomá, todos los oros son de Capital
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Eran pasadas las 11 de la mañana y Bellani en un arrebato de alegria instruye a los funcionarios del hotel para que sirvan el desayuno a todos los atletas a pesar de la deshora y a costa de quien corresponda.

Luego y previa pequeña ducha se reunieron en la piscina cerrada a relajar los músculos combatientes.
Acodados sobre el borde unos cinco integrantes de futbol parloteaban indiferentes de la presencia galáctica del atletismo. La escena era patética, uno de los cultores del balompié estaba hablando por celular sumergido con el agua por la cintura. En esa época los celulares recien comenzaban a utilizarse y los poseedores eran tímidos usuarios de un elemento tan actualmente novedoso como previstamente adictivo, por eso llamó poderosamente la atención el atrevimiento de este obsceno de la tecnología representada en ese viejo ladrillo con antena plástica que se paraba solo. Mientras los testículos remojados de la ostentación dormitaban en el caldo no imaginaban que otros testículos mordieron el polvo de la emoción y grandeza de una carrera para el recuerdo.

Al pie del hotel, sobre la acera de la pista de atletismo hay una placa que inmortaliza esta hazaña con las siguientes palabras:
" Corroboro como son los oros del fondo:   locos, roncos, rotos, como potros, torsos toscos, rostros con color rojo, poco olorosos.   ¡ Colosos !,   ¡ grossos !.   Pronto con honor, todos codo con codo, hombro con hombro.
No son otros.   Son todos los oros d
el fondo. "

 
Crónica de El periodista Maltés
Nino Manfredini

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