REPORTES Y CRONICAS
- ROSARIO -
MARATON ACUATICA - 6 DE MARZO DE 2005
 
   
 
  • JOSE

REPORTE: LA CIENCIA EN ROSARIO

Voy a participar de esta bonita costumbre de los reportes. Les cuento que dentro de mi viejo club "Delfo Cabrera" comenzamos con lo que llamabamos "cronicas", que no eran mas que reportes de las carreras y ensayos sobre cuestiones deportivas.

Eso estuvo mas difundido cuando pasamos a militar en La Tribu (pueden consultar a http://latribuatletismo.com.ar/cto_cronicas.html ) pese que ahora estamos en decadencia, precisamente desde que su columnista principal, Ernesto Toubes, se cambio de club. (Tambien pueden ingresar a http://www.megainformes.com.ar/cuentos y relatos.htm ).

Saben que no soy bicho de agua y si de anfibio tengo algo es por tres razones.
1° la preparación fisica complementaria que rescato de la natacion,
2° incursionar en el triatlon y todas sus combinadas y
3° participar del Consejo y la satisfaccion de hacerlo en grupo, especialmente en aguas abiertas que es lo que me gusta y mas precisamente en el mar. Pero esta vez me toco un rio, que pese a haberlo nadado anteriormente, me dio mas y mucho gusto porque la ciudad de Rosario fue marco para ese gusto.

Minimamente me puse a entrenar las 3 semanas anteriores en el Pearson. Luego de los triatlones de Punta del Este y Manzanares no habia nadado mas.

Como es aconsejable en este caso, mi exito es llegar y mas, merced a la distancia a recorrer y a la experiencia de Pablo que en su momento se enfrento a olas chucaras de un rio curiosamente picado.

Los que competimos sabemos que las horas previas son de una hostilidad absoluta, porque nos sentimos cansados como nunca, nos duele siempre algo, y ademas porque el destino se empeña en que vivamos momentos de inquietud y angustia.

En mi caso el sabado se despacho con un calor y pesadez insoportables. Asi pasamos las 4 horas de viaje hasta Rosario.

El hotel era pasable, excepto por el ruido que metia el vetusto aparato de aire acondicionado para refrescar un radio de metro y medio a la semi-redonda y como yo estaba durmiendo en la cama individual en las antipodas de esa zona no recibia ninguna bendicion. Lo de cama lo digo porque tenia 4 patas, pero en verdad tuve el orgullo de dormir en un pozo formado por el colchon historico donde habia descansado Manuel Belgrano mientras soñaba en celeste y blanco.

Y tambien digo la cama individual, porque la matrimonial era dominio de la pareja ideal de Carlos G y Tito, ni un si ni un no.

Volviendo a mi colchon y en una primera aplicacion de la ciencia, Uds. saben que en estado de equilibrio un objeto que baja de un lado sube del otro. Es asi que mal dormi aferrado al limite norte del colchon mientras, desde la cintura, mis piernas colgaban en el pozo.

Sobre la cena del sabado no puedo decir mucho, comimos bien, solo que si van a Rosario recuerden que la linea 153 tiene un solo coche, y parece que funciona de dia solamente, por eso nosotros tomamos taxi.

Nos levantamos con el alba del domingo, cada uno con su expectativa adaptada al calor que ya empezaba a molestar.

La organizacion me parecio buena. El lugar de concentracion y llegada de la carrera y el lugar de partida eran buenisimos, gracias a la sociedad paqueta Rosarina que nos permitio incursionar en sus clubes nauticos. Hubo una minima y aceptable demora en todo, como pasa siempre con este tipo de eventos, pero atrasos siempre los hay y no se porque.

Elena tiene la fortuna de conducir un grupo magnifico, por eso una de las cosas por las que participo es por formar parte. Y si bien soy medio introvertido, disfruto intercambiando impresiones, comentarios y observando a mis compañeros prepararse.

El atletismo me enseño a ser planificador al extremo. Prepare esta competencia calculando una salida tranquila, por el fondo del peloton asi evitaba patadas y codazos, pero la razon de mas peso era que dada mi mala performance, la velocidad de nado me colocaba exactamente donde comence: al final.

Tito me dio aliento y me dijo "vamos tranquilos", "si, me lo tomo como para llegar" le conteste, nos deseamos suerte, bajamos al muelle, Elena saco una foto y a partir de alli cada uno continuo con su propio camino.

El mio, obviamente, era comenzar despacio y con un ritmo de crucero que no me comprometa aerobicamente.

Primero partieron los federados, luego el resto. Una vez en competencia, no habian pasado 200 mts. y ya habia perdido contacto visual con el resto de los competidores. Es dificil orientarse en el agua en condiciones ajustadas, por lo menos ves a los de adelante. Pero para mi habian desaparecido.

En un momento pense que me habia salido de ruta, pero mas bien era de esperar que la marabunta estuviera ya muy por delante mientras yo comenzaba despacio y con un ritmo de crucero que no me comprometa aerobicamente.

El agua del Parana estaba fresca y agradable para tanto calor, no tenia olor ni sabor y su color, de un "te con leche" era menos intenso que las opacas aguas del Pearson.

Hay momentos en que me parece estar nadando para atras, y Elena me lo marca. Con estupor pude comprobarlo, mientras era superado en velocidad por un gran camalote que me paso a estribor. Deduje luego, por el principio de Arquimedes, que los camalotes flotan, y yo trato. Es mas, la magnitud del vegetal albergaba un pequeño tatu carreta que venia durmiendo ignorante, a la deriva, de la competencia.

Sin darle importancia puse proa a los edificios que marcaban el punto de llegada y mientras el tatu carreta me sacaba unos cuantos metros mi ruta tomo la tangente trazada por el centro del rio mientras este torcia en leve concavidad hacia el este.

Como estaba usando una gorra metida hasta mis orejas, el latex que cubria la entrada al oido hacia como una especie de timpano, que vibraba con el motor de las embarcaciones, felizmente esporadicas, y preanunciaban unas cuatro o cinco ondas que interrumpian la calma que tenia el rio. Ya me sentia como un delfin, con sonar y todo.

Me ocurre que en largos entrenamientos o competencias me detengo a observar imagenes concretas las que dan pie para que mi mente divague en azarosos pensamientos. Es asi que me llamaron la atencion cuatro torres de iluminacion, en tres respiradas o mejor dicho en tres miradas adivine al estadio de Rosario Central bajo las torres. Lo iba siguiendo y note en la base de mi imagen que un pescador me saludaba con una caña en la mano y un surubi, todavia aleteante, en la otra.

Me parecio adivinar detras de unos bigotes herradura a Aldo Pedro Poy cobijado por los colores que le dieron gloria futbolistica.

Creo que por la mitad del recorrido salgo de mi absoluta soledad cuando al frente y a mi diestra encuentro tres nadadores a los que estoy alcanzando.

Con la capacidad todavia intacta y envalentonado con la posibilidad de no llegar ultimo, intento salir de lo despacio y del ritmo de crucero que no me comprometa aerobicamente.

Le imprimo, entonces, un vertiginoso cambio a mi performance. A pesar de haber apretado el acelerador no noto cambios en las posiciones, lo que si noto es que merced a mi preparación ahora sigo llendo despacio, con un ritmo de crucero que no me comprometa aerobicamente pero con ganas de ir mas rapido.

Mis pensamientos se sucedian sin orden, me acorde que a Rosario la llamaban la "Chicago Argentina" cuando desde una lujosa embarcacion me saludaba, agitando la mano, una especie de "Don Chicho". Estaba acompañado por dos hombres de traje, sombrero y lentes negros situados a cada lado, alzó la otra mano y al chascar los dedos, los tipos tambien se animaron a saludar.

Me pasó ademas que me habia sugestionado con los camalotes y sus ocasionales tripulantes. En una de esas siento que algo me toma de la muñeca izquierda. Bajo el instinto de defensa, en un segundo y medio elabore una lista de posibles acechantes mientras intentaba desprenderme:
a. una especie de medusa de agua dulce,
b. una anguila Rosarina,
c. el bigote de un bagre gigante,
d. desperdicios varios entrelazados como un collarete.
Stop, fue solo un cacho de camalote enroscado en mi bajada de brazo.

Sigo en mi ruta tangencial por el centro del rio, tan es asi que en determinado momento, se me acerca un fiscal en kayak y me convida a tirarme mas hacia la costa. Paro y braceo con la cabeza afuera, veo que la costa esta demasiado lejos.

Repaso en mi mente el teorema de Pitagoras para buscar el camino mas corto y trazo una imaginaria hipotenusa desde donde estoy hasta el punto de supuesta llegada, esperando continuar y a la vez ir acercadome a la costa.

Pero la geometria aplicada tenia un pequeño fallo. La hipotenusa trazada con la vista, debia recorrerla nadando, no repare en la teoria de la relatividad dejando de lado el factor tiempo en el analisis, y la influencia en la cuarta dimension de una fuerza externa en el sentido del cateto opuesto al angulo de mi residencia. Me refiero a la corriente del rio que desviaba el angulo de mi ataque, siempre despacio, con un ritmo de crucero que no me comprometa aerobicamente.

A esta altura el esfuerzo se acumulaba en mis brazos, para conservar la cadencia adapte el acento de la brazada a un tema de un hijo prodigo de Rosario, "Solo se trata de vivir" y era eso lo que estaba haciendo.

Todavia no percatado totalmente de la situacion, me creia cerca de la meta pero no de la orilla, un gomon a motor con cinco tripulantes me fue a buscar al medio del Parana, reconoci al gordo, juez y largador de la prueba porque con el megafono me indicaba que me dirigiera llanamente hacia la costa.

Pare, mire y sin otra alternativa puse fin a mi desvio. Nade directamente en forma perpendicular a la costa. En el interin veo el Monumento a la Bandera y sin cantar Aurora tenia ya a mi izquieda el muelle del nautico. La lucha era denodada, siempre despacio, con un ritmo de crucero que ya me comprometia aerobicamente, pero triunfante.

Casi al llegar, me sigue un kayak y el conductor me invita, previa lectura de los articulos 3°, 8° y 15° inciso b) del reglamento a pasar entre las boyas de llegada.

So pena de verme descalificado tuve que remontar el rio para sortear la boya y volver a la ruta, alli ya me sentia un salmon.

Sin darme cuenta comence a ver nadadores que iban llegando salidos de las fauces del rio, hasta ahi calculaba que mi soledad era por mi extrema posicion de llegada. Pero lo cierto es que alcance la escalera final adelante de seis participantes que llegaron en bloque. Me dieron el precinto con el orden 99°, me parecio muy bueno, agradeci al cielo y busque a Elena. No la encontraba. Solo lamenté haber perdido tiempo en mis errores de navegacion.

Me hidrate, comi naranjas, me reporte a la mesa de llegada y luego los vi a todos justo cuando tambien llegaba Carlos G, tan solvente como el resto de los que nunca dude que llegarian, admirables, Tito, Eli, Marcela.

Como no podia desairar a mi entrenador de atletismo:"el Tucu", instantes luego de la llegada me fui a entrenar unos 10 km.

Perdon por este reporte, creo que suena una egoista auto-referencia, pero es mi primer nota y como despedida quisiera reconocer que un duo coral folclorico quiere despuntar casi por casualidad. Gracias por su canto Carlos Grela y un gusto acompañarlo.

JOSE

PD: A Manuel Belgrano, Aldo Pedro Poy, Don Chicho y el tatu carreta los use para colorear este reporte, el resto del relato es veridico y tal como ocurrio.

* para los que me creen todo, el texto en bordo es un condimento.

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